Monólogos de un Geek: El alma de nuestros gadgets

nov 29, 2011 Sin comentarios por

Nada mejor que salir y caminar… caminar… y caminar… ok, me canse de caminar, prefiero subirme al pesero y hacer burbujas de… momento; eso es una canción, bueno, al final no esta tan lejos el súper (después de 2 horas caminando, 1 agua de litro y medio, 1 gatorade… y dolor de pies) he llegado a mi destino: Una tienda de tecnología (no… no es radio shark, tampoco el club de Sam… ni mucho menos lo que sea que pase por tu cabeza) al final el destino es el esperado, uno entra, camina (si… más caminata) y se deleita la pupila con la mercancía de la tienda… el modelito… sus curvas… la presentación… mejor dejo de ver a la edecán y me centro en el equipo que tiene (en sus manos… aunque debo de decir que está bien equipada a nivel físico ) uno se fija en la vista… la utilidad… su falda ejem, digo su acabado… es mejor acercarse y ver más de cerca esa mercancía ( y de paso pedirle el número de teléfono a la edecán).

Después de una sonrisa, una carcajada y un rotundo “NO” uno prefiere desistir de conseguir los datos de la edecán, y centrarse en el producto… ahí es cuando ella con su bella sonrisa dice “No… no se, pero ahí en la caja vienen las especificaciones” (Nota del autor: ver uno de mis monólogos anteriores para referencia… pondría el link pero me da hueva). Así pues, después de ver las características y terminarse uno de enamorar del producto (pues la edecán es asunto perdido) uno opta por tomarlo, acercarse a caja, sacar la tarjeta, el billete, la pasta, el dinero, el pavo… en fin el dinero para pagar y llevarte tu nuevo y flamante gadget a casa.

Ya ahí, uno lo abre con cuidado, como todo unboxing es un arte (no hay tiempo para buscar un cutter o tijeras y remover las etiquetas, en ese momento todo geek es como un puberto y su primera vez… no hay tiempos para el romance… solo ¡¡¡a la carga!!!. Ya después de romper con la virginidad del empaque, y tronar las bolitas de aire del plástico que lo protege uno tiene el producto desnudo en sus manos, presiona el botón de encendido y… sorpresa (baterías no incluidas!!!).

El alma de nuestros gadgets es la energía, en todos ellos para resumir el asunto todo se reduce a un invento llamado “batería voltaica” (para mayor información consulta Wikipedia o el pequeño Larrouse, tus libros de física o usa el sentido común). Sin las pilas (así es… ese es su nombre de pila) nuestros gadgets solo son un conjunto de circuitos, componentes, plástico y metales inútiles… basura, una basura muy costosa pero al final basura.

Y el mayor temor de un geek es ese… quedarse sin batería (y ese también es el terror de un miembro de una banda de rock… no tener batería) todo lo que uno gaste se convierte en un solo instante en un pedazo de basura sin ellas, se puede romper la pantalla de nuestro celular, se puede quedar uno sin bocina… se puede uno quedar sin muchas cosas, pero sin baterías nuestros aparatos son tan útiles como el cerebro de Ninel Conde. Viajar lejos y escuchar música… lo único que ocupa en ese momento tu cabeza es la preocupación de que se acabe la pila de tu reproductor de música, de quedarte sin pila con tu portátil trabajando, y todo lo que mayormente usamos y que tiene la ventaja de tener portabilidad depende de una batería.

Y no hay nada peor que ver la pantalla de alguno de tus gadgets y ver como parpadea el indicador de batería… tus ánimos, tus esperanzas y tu despreocupación se consume con los últimos minutos de energía del aparato… asi pues, sonríe… no eres el único que padece de ello, hasta los grandes por más precavidos son vulnerables… y si piensas que eres el único que siente terror de quedarte sin batería (aparte de una banda de rock) solo siéntate y sonríe… en un mundo paralelo Linterna Verde está peleando y su vida depende de que el puñetero anillo que lleva no se quede sin energía, en resumen… tu sufrimiento es nada comparado con lo que a él le espera.

Entretenimiento, Gadgets, Humor


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Acerca del autor

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