El Atrapasueños – Microficción

oct 05, 2012 Sin comentarios por

Bienvenidos a CALIOPE, la red social de sueños placenteros más grande del universo conocido, no teman a los deleites que endulzarán sus noches, quien sabe disfrutar no querrá despertar jamás.

La voz introductoria cesó su mensaje, el sonido de los vagones al pasar los puntos clave de acceso resonaba en mi cabeza, igual que el zumbido de avispas en pleno vuelo, el metro subterráneo iluminado con luz fría era una experiencia nueva para mí, los asientos plásticos resbaladizos hacían que me sujetara fuertemente de los tubos metálicos verticales, pegados a las puertas para no caerme, el grupo de desconocidos al que me uní era bastante homogéneo, apenas una docena formada por 6 hombres y 6 mujeres contándome

-¿Cuánto tiempo tardaremos en llegar?- me preguntó el joven de 27 años sentado a mi lado, -¿cómo saberlo?, es la primera vez que tomo la ruta subterránea- respondí, él sonrió -soy Danton, entablar charlas con gente dormida es algo extraño al pensarlo, ¿no lo crees?-, -lo es en cierto modo, pero no es una rareza que me impida dormir, ¿me entiendes?- le contesté riendo, -¿me dirás tu nombre? o ¿debo adivinarlo?- inquirió clavando su mirada en mis ojos, -Onira- le dije, -sin duda te sienta bien bajo éstas circunstancias-, el vehículo dio un salto antes de detenerse, como si hubiéramos chocado con algo, salí disparada hacía adelante, Danton evitó que me golpeara la cabeza, quedamos a oscuras, algunas de las chicas comenzaron a gritar histéricas, la misma voz que nos dio la bienvenida hizo eco en el vagón, -disculpen las molestias, estamos sufriendo dificultades técnicas, mantengan la calma, las luces de emergencia entrarán en un par…- la emisión se extinguió.

-¿Algún herido?- cuestionó otro de los pasajeros, muchas quejas se hicieron oír pero ninguna de ese género, -será mejor que salgamos y veamos que ha pasado- dijo el mismo compañero, -¡No!, ¡quedémonos donde estamos!, ¡la corriente volverá en cualquier momento!, ¡tiene que!- espetó con dificultad otro, -Lucas cierra la boca, el que seas agorafóbico no ayudará en nada- lo reprendió su hermana, todos guardamos silencio que fue roto por el estruendo de las puertas al abrirse, -iré a echar una vistazo, no tardaré demasiado- comentó el chico de la gorra roja, -Josh, ten cuidado- susurró Fressia, la chica de Astoria, el planeta de las plantas carnívoras, -espera, voy contigo- le dijo Danton, ambos salieron, perdiéndose en la negrura.

Aguardábamos con ansía el regreso de nuestros amigos, Lucas estaba muy nervioso, adoptó una posición fetal abrazándose las piernas, -Lucas ¿qué te pasa? si estamos dentro del vagón, es un espacio cerrado, ¿Lucas?…- aludía Yolanda sacudiendo a su hermano paralizado por el temor, un mordisqueo de metal nos obligó a voltear, -¡RATAS!- gritó Yolanda, -¡UN NIDO DE RATAS SE METIÓ SIN QUE PUDIÉRAMOS HACER NADA!-, la hermana del agorafóbico quedó inmóvil sobre su asiento, con el rostro contraído de terror, Jessica emitió un ruido agudo que asustó a los roedores, ser un quiróptero de Azara tenía sus ventajas, -¡es suficiente!, ¡no comprendo ¿por qué tardan tanto?!, voy a salir- anunció Tordall, quien provenía de los Desiertos humeantes de Knot.

Parecía estar hecho de arena, al poner los pies fuera del vehículo, éstos comenzaron a hundirse en una especie de fango movedizo, -¡Ayúdenme!- gritó, Marina del planeta Octogonal, donde hay kilómetros y kilómetros de agua sin fin, acudió en su auxilio, -¡No puedo sujetarte!, ¡me quemas!- chilló mientras Tordall desaparecía en el lodo, ella se mantuvo con la mano extendida sin habla, -¡¿pero qué está pasando aquí?¡- demandó Fressia, -lo ignoro pero debemos estar unidos, sea lo que sea, está acabándonos uno por uno- le contesté, -debemos buscar a los otros y encontrar una salida de éste túnel, los que están en shock se quedarán aquí- dijo tomando el mando Jessica, -deprisa, antes de que algo más suceda- ordenó , con cuidado salteamos los restos de Tordall y Marina, pronto nos vimos en el túnel cavernoso, las luces de emergencia se encendieron, tenues enseñándonos un largo camino por recorrer.

César el más callado del grupo provenía del Bongo Nórdico, lugar gélido, tal vez de allí su carácter serio, señaló uno de los puntos de acceso que acabábamos de pasar, la entrada a la estación Fantasía no estaba lejos, CALIOPE funcionaba mediante zonas temáticas, el subterráneo era el transporte que nos dirigía a cada una de ellas, Jessica se agachó a recoger algo, ¡la gorra de Josh!, -¡¿Josh?!, ¡¿dónde estás?!- decía alzando la voz, miró al techo, había un agujero repleto de cristales, Jessica voló introduciéndose en él, -¡No lo Hagas!-espetó César, un ruido parecido al que espantó a las ratas retumbó en las paredes del túnel, un gruñido le coreó, -Váyanse, yo lo contendré-sostuvo César, corrimos lo más rápido que nuestras piernas nos permitieron, el eco del hielo partido nos llegó casi de inmediato, -¡¿qué nos persigue?!- aulló Cyca, presioné el interruptor de la puerta de luz, -entremos a la estación, la fantasía no es lugar para esa clase de bestias- dije en tono tranquilizador.

Al cerrarse la puerta nos hallamos en una basta selva de ocres y turquesas, -estamos en Astoria- aludió incrédula Freesia, -es normal que esta estación se convierta en aquello que nos da seguridad, localicemos a un guía para volver a casa- contribuyó Xo, el metamorfo sin rostro, los aromas eran tropicales una delicia al paladar de ser posible comerlos, -¿Por qué los guardianes no nos han despertado?-preguntó Cyca, -tal vez no puedan, recuerdas los problemas técnicos de los que hablaba la guía antes de interrumpirse- le comuniqué, -mira Freesia, nuestra planta favorita- se aproximó Cyca para tocarla, -¡Cyca, esa es una carnívora!-, en un minuto ambas desaparecieron entre el follaje, el escenario cambió súbitamente, -esta es mi tierra- susurró Xo, -no sabía que en tu tierra hubiera espejos- le dije , -no los hay- me anunció girándose hacía uno, al verse reflejado se transformó en un espejo clavado en el purpúreo polvo errante de Morfolea.

Cerré los ojos y al abrirlos regresé al vagón del subterráneo, todos mis compañeros salvo por Danton estaban sentados en sus respectivos asientos, petrificados con la mirada perdida, las luces funcionaban como antes, unos pasos decididos se acercaban hacia mi, pude admirar un par de botas café oscuro deteniéndose, -Ya era hora que aparecieras Danton- le dije regalándole una sonrisa burlona, -¿Fue divertido Onira?-preguntó con desdén, contemplé mi obra antes de responderle -solo faltas tu, veamos, tu mayor temor es…-, un recipiente traslucido me succionó, la nueva oscuridad me adormiló.

-Perímetro seguro- comunicó Danton usando sus ondas cerebrales, -¿quién lo diría?, rompiste el record chico estrella, seguro te darán un bono por ser el mejor cazador de pesadillas- anunció alegremente Seylin la voz guía del inicio del recorrido, -El peor sueño es no poder despertar de la pesadilla, Onira se alimentaba del terror que infundía en sus víctimas, jugando con sus mentes, creándoles ilusiones, pues nunca salieron del subterráneo, el miedo de Lucas a los espacios abiertos, Yolanda a las ratas, Tordall a ser tragado por el fango, Marina a ser quemada por las arenas del desierto, Jessica a perder a Josh, Josh a que Jessica lo viera en las fauces del monstruo de las cavernas, César a ser estrellado contra la piedra, rompiéndose en miles de pedazos, Cyca y Fressia a ser engullidas por plantas de su planeta y Xo verse reflejado infinitamente sin su faz, temores que Onira usó a su favor, un juego de niños para una pesadilla viviente, encontrar el sendero correcto en su laberinto de ilusiones no fue cosa fácil- comentó apesadumbrado el cazador.

-Si siguiéramos todas las reglas, no seríamos tan populares, de vez en cuando hay que dejar suelto un mal sueño Danton- le dijo la guía, -además de no ser así me quedaría sin empleo Seylin-, -espero que hayas descansado en tus vacaciones chico estrella, nuestra campaña “Vive la pesadilla” apenas empieza… -

Las pesadillas capturadas son conducidas a un contenedor especial, el cuál las destruye al contacto con los rayos del sol cada mañana, el sistema Atrapasueños es la tecnología empleada por CALIOPE, SOLO SUEÑOS PLACENTEROS, LOS QUE SABEN DISFRUTAR NO QUERRÁN DESPERTAR JAMÁS.

Ciencia, Entretenimiento


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Acerca del autor

Diseñadora Gráfica, animadora 2D, 3D, apasionada de la fotografía, el cine, los VFX, la literatura... En twitter @leekacoven
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